jueves, 10 de diciembre de 2009

El equipo electrónico de encendido del tubo fluorescente.

¿Qué es un balasto electrónico?


Lo de balasto o “balastro”, que así también lo nombran, tiene su antecedente en las piedras que se colocan debajo de las vías del tren para amortiguar su marcha.


¿Por qué se colocan, cada vez más, en las regletas y en  luminarias fluorescente?


Vamos a averiguarlo porque hay muchas razones.


La reactancia convencional en el equipo de encendido del tubo fluorescente significa un valor añadido al consumo y puede llegar a representar un 25% más de este, hasta el punto que un equipo del modelo 58 W  se convierte en un consumidor de hasta 75 W.


Por esta circunstancia y puesto que no podía prescindirse de este elemento, C.E.L.M.A., (Federación de Asociaciones Nacionales de fabricantes de luminarias y componentes eléctricos para luminarias en la Unión Europea)  estableció un criterio mediante el cual se calificaba a las reactancias igual que a los electrodomésticos pero con otra secuencia de letras:


A1, A2, A3, B1, B2, C, D


Y en la serigrafía de la reactancia se debería apreciar de la siguiente expresión: EEI = C


EEI es el índice de eficiencia energética.
Los modelos de eficiencia D dejaron de estar admitidos en el año 2003.
Los modelos de eficiencia C dejaron de estarlo en 2005.


Observamos cómo se está llegando a unos límites muy estrictos del consumo accesorio.


A los modelos By B1 se les conoce como bajas pérdidas y muy bajas pérdidas.
Los modelos A0, A1, A2 pertenecen a los balastos electrónicos y puede decirse que no consumen prácticamente nada porque añaden un rendimiento adicional al tubo al trabajar en alta frecuencia, por lo que son conocidos también como balastos de alta frecuencia.


¿Cómo son?
Exteriormente tienen este aspecto:










Los balastos electrónicos, como los electromagnéticos, son dispositivos limitadores de la intensidad del arco eléctrico, que una vez cebado, va “in crescendo”, evitando así la destrucción del tubo por avalancha de portadores de carga.


El uso de la electrónica da lugar a unas características que no se pueden conseguir con los balastos electromagnéticos como por ejemplo:
·       Una mayor calidad de luz, al eliminarse el parpadeo, ya que el arco oscila pero lo hace de forma muy rápida y no se percibe.
·       Por la misma razón se elimina el peligroso efecto estroboscópico.
·       También se aumenta el flujo luminoso del tubo, del orden del 10%.
·       La vibración, baja pero perceptible, de las reactancias convencionales, desaparece.
·       Encendido rápido o inmediato de los tubos.
·       Con él se suprimen los parpadeos y el efecto estroboscópico.
·       Se aumenta el confort y se disminuye la fatiga visual.
·       Pueden funcionar en corriente continua.
·       Si una lámpara se agota, un mecanismo interno apaga inmediatamente el equipo, sin provocar molestos destellos.
·       Ahorro de energía de hasta un 25 %.
·       No necesita cebadores ni condensadores.
·       Alargan la vida de las lámparas con el consiguiente ahorro. Esto se debe a que al funcionar a menor intensidad se desgastan menos los cátodos y las sustancias fluorescentes de las paredes del tubo.
·       Incorporan filtros de armónicos.
·       Posibilitan una disminución de la fatiga visual.
·       Disipan muy poca energía en forma de calor con el consiguiente ahorro en aire acondicionado.
·       Hay modelos que permiten regular el flujo luminoso, incluir automatismos o incluso informatizar el sistema.
·       Están protegidos contra transitorios y trabajan en un amplio rango de tensión.
·       La lámpara  funciona más cerca de su temperatura óptima de servicio.
·       Hay modelos para uno, dos, tres y cuatro tubos, lo que facilita su cableado.


Existen varios tipos de balastos electrónicos:


- De encendido instantáneo: Producen el encendido de la lámpara en un tiempo prácticamente nulo, sin precalentamiento previo de los cátodos. Se recomienda su uso en zonas donde no se produzcan más de tres encendidos al cabo del día.
- De encendido con precalentamiento: Se produce el encendido en un tiempo de aproximadamente un segundo. Previamente los cátodos de la lámpara son precalentados, lo que origina un encendido suave pero no instantáneo.
- Regulables: Permiten la variación de la intensidad luminosa desde el 1 % lo que significa altas cotas de confort visual y un ahorro que puede llegar hasta el 75%. El encendido es suave con precaldeo.
Pueden ser analógicos o digitales. En los analógicos la regulación es por señal 1-10 V. Los digitales permiten gestionar el punto de luz y dirigirlo de nuevo, por programación, sin tocar la instalación.


Más ventajas:


·       Reduce notablemente el consumo de energía eléctrica, respecto a los convencionales, del orden del 25%.
·       Su utilización disminuye la carga térmica de la iluminación con lo que se consigue una importante reducción de la factura eléctrica correspondiente al aire acondicionado.
·       También se reduce el gasto de reposición de tubos.
·       El balasto de alta frecuencia trabaja con un factor de potencia que se aproxima a la unidad.
·       La emisión de armónicos a la red eléctrica es mínima.
·       También lo es la emisión de radiointerferencias.
·       Admiten un amplio margen de tensión, sin variaciones del rendimiento luminoso.
·       Incorporan un circuito de detección de sobretensiones.
·       El peso de este balasto es considerablemente más bajo que el electromagnético.