lunes, 23 de noviembre de 2009

El cebador electrónico

Hemos hablado de los equipos de encendido de los tubos fluorescentes.

Recordemos que los elementos auxiliares que intervienen son:

La reactancia.
El cebador.

El funcionamiento es muy simple pero no perfecto por el molesto parpadeo que suele acompañar un encendido.
El problema radica en que la apertura del cebador puede darse en cualquier momento, a lo largo de la onda de tensión:



Igual puede ocurrir cuando la tensión es muy baja o cuando es más elevada.

Por este motivo el tubo parpadea mucho al encenderse.

El cebador convencional es un elemento muy barato que, además de provocar parpadeos, con el tiempo tiene un comportamiento extraño, sobre todo cuando el tubo se desgasta.

El cebador no se entera y sigue insistiendo en que el tubo se encienda y vuelve a insistir, provocando esos intentos tan desagradables y ruidosos que impiden concentrarnos en el trabajo.

Además se acrecienta el consumo, se calienta la reactancia y puede llegar a provocar un incendio.

¿Cómo evitarlo?

Tenemos dos opciones:

Cambiar inmediatamente el tubo. A la vez cambiar el cebador.
Cambiar el tubo y poner un cebador electrónico para que lo que hemos comentado no vuelva a ocurrir.

Cebador electrónico.

¿Cómo es, cómo funciona y cuanto nos puede costar?






En la figura aparece el interior, con los componentes electrónicos que puede integrar.

Por este motivo se llama cebador electrónico.

La parte externa es como cualquier cebador, con su forma cilíndrica y sus dos patitas para la conexión.








La diferencia está en el interior pues, como hemos visto, es totalmente distinto al interior de un cebador convencional.

Y en la serigrafía, donde se indica que se trata de un cebador electrónico.

El éxito que está teniendo se basa en lo siguiente:

Gracias a la electrónica podemos hacer que se abra en un punto de máxima tensión, por ejemplo el que se indica, y gracias a ese detalle se garantiza un encendido sin titubeos.





Y además tiene otra ventaja importante:

Cuando el tubo empieza a hacer cosas extrañas y no quiere encenderse, el cebador electrónico actúa, anulando los intentos, y dejando el fluorescente apagado.

Al reponer el tubo todo vuelve a la normalidad.

Más ventajas:

Es un elemento con un estimación de vida media muy alta, prácticamente es eterno.

Hace que el encendido sea casi inmediato, sin parpadeos.

¿Cuánto cuesta?

Entre 3 y 6 euros.

Lo cierto es que al tratarse de un componente desconocido por la mayor parte de la población tiene poca demanda y es difícil de encontrar.

Esperamos que a raíz de esta publicación se despierte el interés y sea más sencillo, y barato, localizarlo.